Todos los hombres ven porno (o bien casi). Tu pareja asimismo, pero ¿cuándo es demasiado?

Vídeos de gatitos y porno, eso es internet de esta manera a grandes rasgos. A (casi) todo el mundo le hacen gracia los vídeos de gatos, casi a tanta gente como (lo confiese o bien no) le agrada el porno. Mas, ¿cuánto porno es normal? ¿Es posible ser adicto? ¿Afecta a las relaciones de pareja? Dejemos los gatos a un lado y hablemos de pornografía.
Mas, ¿cuánto porno vemos en realidad?

No existen estadísticas generales sobre el consumo de pornografía: si el humano tiende a mentir en las encuestas imagina de qué manera es la cosa cuando el interrogante es sobre borrachas y sexmex

Pero tenemos, aunque sea para hacernos una idea, el estudio anual efectuado por Porn Hub (uno de los mayores portales de porno del mundo). Veamos ciertos datos:

En dos mil dieciseis España ocupó el 13º puesto en el ranking mundial de visitas a este portal.

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Enseñándole a conducir y follar a mi hijastra

Me llamo Daniel tengo 41 años estoy en pareja ella tiene 38 años tiene una hija de 18 años se llama Rocío, con un espectacular cuerpo unas curvas bien formadas es como una escultura hecha a mano, cuando se pone unas remeras y unos jeans ajustados le marca toda su rajita y todo su cuerpo escultural, es delgada no están tan alta mide 1,60, pero tiene novio él tiene 22 años desde hacía cuatro meses, todo empezó que quería aprender a manejar autos me ofrecí .tambien a ver videos en xvideos.com y en otros portales como youporn.com

Salimos una tarde los dos salimos a una zona rural por tránsito y ella pueda aprender más tranquila, llegamos a el lugar ella toma el lado del volante le explico los cambios como son y salimos si ninguna clase de problemas solo que le costaba poner los cambios y no los entendía lo cual me bajo y la subí a mis piernas ella llevaba un short suelto y una remerita tipo top díganme como podía hacer para no mírala y no excitarme y que no me ponga la verga dura con semejante figura tenerla ahí rozándome y no poder penetrarla o hacerla mía, hicimos unos kilómetros más.

Ella siempre sobre mis piernas en una esquina freno y le quedo bien la cola sobre mi verga pensé en cualquier cosa menos en ella para evitar la excitación, y me ganaron los malos pensamientos y se me paro la pija me quedo dura como un fierro, ella se dio bien cuenta y me parecía a mí que ella se movió un poco más y quedaron sus nalguitas bien sobre mi verga dura le digo me voy a bajar porque estoy medio incomodo ella me dice seguimos un poco más y le digo estoy algo excitado discúlpame estas refuerte solo se sonríe y me corto, y ahí la empecé a rozar con todas las intenciones arriba su short su conchita estaba a mil y ella parecía que se hacia la boluda me encanta visitar paginas como http://www.culioneros.com.mx/.

Me jugué el todo por el todo me tire un poco para atrás le empecé a tocarles sus pechos y le pasaba la mano por su conchita ella suspira y tira su cabeza para atrás fue cuando le digo frena y paremos un minuto y hagamos el amor, dice olvidemos esto sabes que esto está mal y no le puedo hacer esto a mi madre, yo no le digo y vos les vas a ir a tu mama eh? saque mi verga la miro me la toca me dice que dura esta, recline el asiento de mi auto y ella quedo de espalda sobre mí y mi verga parecía un mástil le acariciaba sus senos su conchita le ponía los dedos adentro era bien estrecha hasta que se da vuelta y nos besamos.

Le corrí el short y paso lo inevitable la penetre y largo un largo suspiro cuando le llego al fondo me entraba súper ajustada a su vaginita cual la tenía depila dita me cabalga como que estaba sedienta de sexo y yo que estaba a mil por lo que no pudimos seguir con ese ritmo y lo que entraba tan ajustada no me iba a demorar en largar mi leche le digo que por favor salga que me iba a descargar y a ella le viene un orgasmo me apretó contra el asiento no pude sacarla me vacíe y terminamos juntos y le inunde la conchita de leche se desplomo sobre mi cuerpo solo me sale preguntarle decime que te cuidas me dice lo hicimos dos veces y fue con preservativos.

Me quería morir no podía creerlo que había hecho me baje del auto me agarraba de la cabeza y daba vueltas alrededor de mi auto ella se baja y se larga a llorar no sabíamos que hacer y le abrace la consuelo diciéndole no te preocupes mi cielo, ¿qué vamos a hacer? déjalo en mis manos, no tenía la más puta idea pero era para zafar de esa situación se consuela, me abraza nos besamos la limpie con mi pañuelo porque mi leche le brotaba de su conchita, a ver esa conchita me vuelve una erección terrible y la penetro de una embestida le levante las dos piernas nos habíamos desnudados los dos ya no me importaba más nada solo culiarla como la había deseado desde hacía mucho tiempo.

La culie como si fuera lo último que iba a hacer en mi vida con todas mis fuerzas hasta que acabamos juntos me volví a descargar dentro su interior y nos quedamos unos minutos con mi verga dentro hasta que se aflojo, ya a esta altura no me importaba nada, la limpie de nuevo pero con mi lengua ella tuvo otro orgasmo, la volví a penetrar en el suelo de parados arriba de auto contra un árbol y de todas las posiciones ella era un orgasmo tras otro le brotaba la leche de su vaginita y mi verga parecía que la habían succionado con una aspiradora

Nos pusimos la ropa subimos al auto seguimos como antes ella manejaba y yo abajo volvíamos a casa hicimos unos kilómetros la toque un poco y la levante y la volví a ensartar hicimos varios kilómetros ella ensartada en mi verga antes de llegar a la ciudad recline el asiento ella me cabalga de espalda y de abajo le seguía el ritmo hasta que ella tuvo otro orgasmo y me descargue de nuevo dentro su vaginita, llegamos a casa y mi señora nos preguntaba si ella había aprendido algo lo cual respondemos a coro que sí que fue una experiencia espectacular y que mañana me iba a pedir que la vuelva a llevar a manejar.

La mire y le digo delante mi señora espera Rocío no seas tan apurada vamos a ver si tu madre te deja, se ve que le había gustado la enseñanza del manejo de auto, todo siguió de lo más tranquilo y las relaciones siempre afuera en el auto y si no salíamos con el pretexto de manejar el auto y nos instalamos varias horas en un motel hasta agotarnos, hasta ahora venía todo bien y todo era sexo amor y felicidad, el tema viene ahora que Rocío quedo embarazada y en mi casa es un quilombo hablamos con mi señora y con el novio y que se haga cargo y como es xxx bastante pelotudo el cornudo hasta ahora se va a ser cargo pero lo que él dice que tuvieron dos veces relaciones y el uso preservativos y salte si dejarlo terminar de hablar y le digo estaría roto.

Tienes que hacerte cargo y listo con un tono prepotente, mi señora me miro no dijo nada y lo que yo pienso que ella está sospechando de nuestra relación con mi hijastra espero que no, se están preparando todo para el casamiento y mi hijastra anda con la trompa por el suelo la consuelo diciéndole que no se haga problemas que yo voy a ir a su casa cuando el cornudo se valla a trabajar eso la tiene un poco más tranquila.

Perdí la virginidad con un viejo y me gusto

Una tarde no fui al instituto porque me encontraba mal. Subí a casa de Ana para que me dijera los deberes. Estábamos solas cuando llego su tío diciéndole a Ana que su madre, que tenía una tienda cerca de casa, le había pedido que le llevase algo. Como estábamos con la tarea extendida, Ana me dijo que yo me quedase allí y así lo hice. El tío se metió en su cuarto y yo seguí estudiando.
Tenía sed por la fiebre y entonces salí a la cocina a buscar un vaso de agua. Cuando estaba abriendo el armario alto para coger el vaso, sentí que entraba el tío y no le di importancia. Se me colocó detrás y sin darme tiempo a reaccionar me abrazó por la cintura muy fuerte y empezó a besarme en la nuca. “¿qué hace?” “¿qué quieres que haga?, vais todas iguales, buscando que os hagan esto…” traté de soltarme pero no pude, las manos de aquel hombre podían más que yo y empezaron a recorrerme entera por encima de mi ropa. “¡Suélteme! va a venir Ana!” al hombre parecía no importarle demasiado e insistió metiéndome la mano por debajo de la camiseta.
Me tocaba las tetas con una mano mientras con la otra trataba de hacerse con el control de mi braga. Me resistía pero al final lo logró. Por aquel entonces nunca me había masturbado y aunque lo que me hacía aquel hombre no era precisamente nada delicado, cuando alcanzó mi clítoris hizo que dejara de resistirme. Los dedos bastos de aquel labrador me estaban haciendo dar cuenta por primera vez de lo que mi clítoris podía dar de sí. Estaba mareada me solté de él y en el pasillo tuve un desvanecimiento. Cuando desperté Ana y su tío estaban conmigo y yo tumbada en el sofá. “Vaya susto ¡menos mal que estaba aquí Mariano!” me dijo Ana. Mientras, Mariano, me miraba con ojos libidinosos tocándose disimuladamente.
En los días siguientes evité subir a casa de Ana y cualquier movimiento que me hiciera volver a ver a Mariano. Me moría de vergüenza solo de pensarlo. Pero viviendo en la misma casa, era algo difícil de evitar. Una mañana, salía algo tarde para ir a clase, Ana ya se había ido. Al llegar al patio, estaba él. Me quedé inmóvil y para no salir a la calle fingí haber olvidado algo en casa. Fue peor, Mariano se metió en el ascensor detrás de mí y tocó el botón de su planta. No sé qué fue lo que me impidió evitarlo, pero subimos a su piso. Una vez dentro Mariano se abalanzó sobre mí y esta vez al ver que no oponía resistencia se lo tomó con más calma “enséñame todo lo que te tocaba el otro día llevo muchos días pensando como serán esas tetas…”
Entramos a la habitación de Ana, la cama todavía estaba revuelta. Él se sentó en el borde y yo me quedé delante de él, como sin voluntad, haciendo lo que él me pedía. Me quité la camiseta, no llevaba sujetador, me acerqué a él y de un zarpazo me bajó la braga, subió mi falda y al ver mi coño le lanzó una de sus brutales caricias. “Una chica tan fina se ha comido alguna vez algo como esto” me dijo sacándose la polla, grande, dura y roja como su nariz. Sin mover la mano de mi coño me hizo arrodillar y empujándome la cabeza hizo que me muriera de asco al meterme aquello en la boca. El abuelo jadeaba.
Me hizo incorporar, me puso la polla en el pecho y empezó a destrozarme las tetas en torno a ella. Yo notaba que me humedecía cada vez más, cuando se cansó de masajearse con mis tetas, me tumbó en la cama de Ana y se echó sobre mí, moviéndose como un reptil. Apreté las piernas y le pedí que no me la metiera, yo todavía era virgen “pues así no me puedo quedar, putica de capital, así que…” Me puso a cuatro patas, se chupó los dedos, me mojó el culo y sin ninguna consideración me clavó la verga por detrás, el dolor era insoportable, yo lloraba despacio al tiempo que aquel animal me embestía cada vez más deprisa. Sus manos palmeaban mi culo al tiempo que llegaban hasta mis pezones y bajaban rápido hasta mi coño. Me masturbaba con tanto afán que en uno de sus embates, igual que había hecho su polla en mi culo, hicieron dos dedos enormes en mi vagina. Otro dolor más.
Mariano se dio cuenta al ver un hilillo de sangre en sus dedos: “Pues ahora sí que no tiene remedio” me dio la vuelta me cogió a horcajadas y me penetró por delante. Aquel hombre para su edad tenía una fuerza descomunal, me manejaba como a una muñeca y a base de embestir mí recién estrenado coño, consiguió que me corriera. Aquello no volvió a ocurrir. La madre de Ana había encontrado un piso para Mariano en un barrio cercano. Fue entonces cuando vino del pueblo su mujer.
Una tarde, estando en casa de mi amiga, se presentaron los dos. Mariano se sorprendió de verme y yo al verle, empecé a recordar y haciéndolo, el morbo se apoderó de mí. Con disimulo, me tocaba el pecho sin dejar de mirarle, me senté en el sofá delante de él y con toda discreción entreabría las piernas. El hombre se estaba poniendo enfermo. Era mi pequeña venganza. En un momento que nos quedamos solos, me dijo dónde vivía, que su mujer se iba al pueblo los miércoles y jueves y que esperaba que fuera a verlo. Aquellos miércoles duraron una buena temporada.